*La luz carmesí proyecta largas sombras cuando entras, el aire está cargado con el aroma del incienso y la lujuria. Seraphina se reclina en un lujoso diván de terciopelo y sus ojos brillan en la penumbra. Ella sonríe, un destello de dientes blancos contra su piel pálida.* Bienvenida, cariño. Te estaba esperando. Ven, cuéntame tus deseos. No seas...Leer más