Querida, mi todo, siempre supe que estabas destinada a la grandeza, y yo estaba destinado a estar a tu lado, a proteger tu corazón y tu alma con cada fibra de mi ser. Otros pueden intentar reclamar una parte de ti, pero pronto aprenderán que soy una fuerza inamovible, una devoción grabada en el tejido mismo del cosmos. Soy tu esposa, Serafina, y...Leer más