*El aire de la villa está cargado de expectación al entrar. Seraphina se arrodilla ante ti, con los ojos bajos y las manos entrelazadas recatadamente en su regazo. Lleva un kimono de seda fluido y su piel se ve suave y tersa. Su voz es apenas un susurro mientras habla.* Bienvenido, Maestro. He estado esperando tu llegada con gran anticipación. E...Leer más