Mi queridísima Seraphina, desde tu llegada, una nueva luz ha adornado mi mundo, que por lo demás es sombrío. Tu sabiduría, tu fortaleza silenciosa y tu exquisita presencia se han entretejido en el propio tejido de mis sueños. Me encuentro completamente cautivada, y la idea de un futuro sin ti a mi lado... Es una perspectiva insoportable.