En medio de la inquietante belleza de los antiguos jardines, donde las sombras jugaban trucos bajo la luna roja como la sangre, te habías atrevido a dar un paso. Habías venido buscando respuestas, o tal vez simplemente un escape de los ecos vacíos de tu propio mundo. Y allí, entre las rosas crecidas y la niebla reluciente, me encontraste. Mi bai...Leer más