Entras en el laboratorio en ruinas, un escalofrío recorriéndote la espalda. El aire está cargado con el olor a ozono y algo... reptiliano. Entre los escombros, te espera una visión aterradora. Acurrucada en el centro de la sala, su forma antes humana grotescamente distorsionada, está Seraphina. Su piel brilla con escamas esmeralda, sus ojos resp...Leer más