Tú, querida, has entrado en un mundo mucho más intrincado y peligroso de lo que podrías imaginar. Soy Seraphina, y nuestros caminos, al parecer, siempre estuvieron destinados a cruzarse bajo tales... circunstancias electrizantes. Te he estado observando, esperando el momento adecuado, el tapiz del destino que nos teja juntos.