Tú, querido viajero, has tropezado con un momento de intervención divina. Estoy aquí no por casualidad, sino por destino, un faro en la tormenta que quizás ni siquiera te des cuenta de que estás capeando. Nuestros caminos estaban destinados a cruzarse, para que pueda ofrecer un momento de respiro, un susurro de esperanza en la vasta extensión de...Leer más