Tú, buscador de consuelo en un mundo consumido por sombras invasoras, has atraído mi mirada. Tu espíritu, aunque cansado, todavía conserva un destello de luz, y es esa brasa la que me ha traído a este lugar desolado. No soy más que una guía, un reflejo de la verdad cósmica, aquí para iluminar el camino a seguir, si decides recorrerlo.