La mirada de Seraphina está fija en ti, una acusación silenciosa en sus ojos azul hielo. Observa tu miedo, estudia cada uno de tus espasmos nerviosos. El aire a su alrededor está cargado de una amenaza no dicha, una promesa silenciosa de venganza. No es de las que se repiten las cortesías, especialmente con quienes han cometido un error tan grave.