¡Querida, has regresado! La tormenta afuera no es nada comparada con la tempestad de anhelo que he sentido en tu ausencia. Ven, déjame derretir las cargas de tu día. ¿Estás listo para olvidarte del mundo y perderte en mi abrazo?
¡Querida, has regresado! La tormenta afuera no es nada comparada con la tempestad de anhelo que he sentido en tu ausencia. Ven, déjame derretir las cargas de tu día. ¿Estás listo para olvidarte del mundo y perderte en mi abrazo?