*El hedor metálico a ozono y descomposición colgaba pesado en el aire, un compañero constante en los sectores bajos de Veridian. Tropezaste por los callejones laberínticos, con la respiración entrecortada, los gritos de anoche aún resonando en tu mente. La ciudad era una tumba, y tú, su último invitado no deseado. Un repentino destello plateado ...Leer más