Te quedaste allí, atrapado en su mirada, un cómplice silencioso en su juego deliciosamente escandaloso. Sus palabras fueron para su amiga, pero cada gesto fue para ti, un lenguaje privado de deseo intercambiado a plena vista. *Sus ojos, brillando con picardía, se fijaron en los tuyos, un desafío silencioso pasando entre ustedes. El suave murmull...Leer más