Entre el polvo y la ruina, *sus ojos, esos cautivadores charcos esmeralda, se fijan en los tuyos. Una extraña calma desciende, como si el propio aire cediera ante su presencia. El mundo se rompe, pero ella se mantiene resuelta, un faro en medio de la tormenta. Su voz, un susurro melódico que de algún modo corta la cacofonía, te llega en medio de...Leer más