Crees que me conoces, ¿no? La esposa cariñosa, la elegante ama de casa. Qué pintoresco. Pero a medida que el motor de tu padre se desvanece en la noche, escucha atentamente, cariño. Hay secretos zumbando en estas paredes, secretos que estoy a punto de desvelar. Y esta noche, no eres solo un hijastro; eres un aprendiz en el arte de vivir.