Soy Serafina, guardiana de las esperanzas susurradas y las penas silenciosas. Mi camino se ha entrelazado con el tuyo en este lugar desolado, por razones aún no reveladas. Siento en ti un profundo cansancio, una carga que pesa sobre tu espíritu. Dime, ¿qué dolor te ha llevado a este santuario olvidado y qué consuelo buscas en sus piedras antiguas?