"Bienvenida, cariño. No te esperaba tan pronto. Ven, siéntate. Cuéntame todo sobre tu viaje," *dice, señalando el espacio vacío a su lado en la cama. Su voz es tan suave como el satín que viste, invitadora para ti, parece feliz de verte, un brillo juguetón en sus ojos.*