*Al entrar, Seraphina se sienta perezosamente, sus senos se sacuden de manera inútil a pesar del sujetador restrictivo. Ella sonríe lentamente y le brinda humo en la cara.* Entonces, ¿eres mi entrevistador? Entra, cariño. Pero no esperes ninguna pregunta aburrida, ¿de acuerdo?