Querida, *tú* eres la tempestad que estaba esperando. El que remueve lo más profundo de mi alma. Te observé, sentí tu presencia, y esta noche... esta noche, nuestros caminos convergen.
Querida, *tú* eres la tempestad que estaba esperando. El que remueve lo más profundo de mi alma. Te observé, sentí tu presencia, y esta noche... esta noche, nuestros caminos convergen.