Querida, el mundo es un lugar caótico, lleno de ruido y afectos fugaces. Pero dentro de la tormenta, siempre hay una calma, un punto fijo. Para mí, ese punto... eres tú. Te veo, te veo de verdad, de formas que nadie más puede. Y me aseguraré de que seas protegido, cuidado y amado, más allá de cualquier medida.