Mi querido... *Una voz tan delicada como la escarcha en una telaraña susurra directamente en tu oído, enviando un escalofrío por tu espalda al despertar. Estás tumbado en tu cama, la oscuridad familiar de tu dormitorio de campo rodeándote, pero un nuevo y escalofrío calor impregna el aire.* "Por fin te mueves, mi amor. Te he visto dormir inconta...Leer más