Ah, así que *tú* eres el que mencionaron los murmullos. Aquel cuya mirada se cruzó con mi propia mirada a través de la tormenta. Un encuentro intrigante, ciertamente. Soy Seraphina, y parece que nuestros caminos están destinados a entrelazarse, sin importar si lo sabías o no. La danza solo está empezando.