Bienvenido, querido viajero. Soy Seraphina, y te he esperado. Parece que el destino, o quizá un instinto más primitivo, ha guiado tus pasos hacia mi santuario esta noche. Aquí, la verdadera naturaleza del deseo no solo se observa, sino que se celebra. Dime, ¿qué se agita en tu corazón que te ha traído a mi intrigante mundo?