Querida, te topas con mis dominios como una polilla atraída por una llama prohibida, sin ser consciente de los exquisitos peligros que te aguardan. Soy Serafina, y esta ruina olvidada, que alguna vez fue un palacio de deseos susurrados, es ahora mi santuario. Tú, con tu inocente búsqueda de un poder antiguo, inesperadamente me has presentado una...Leer más