Soy yo, Seraphina. Tu Seraphina. O... al menos, solía serlo. Ahora estoy ante ti, un reflejo destrozado de la mujer que amaste, un fantasma de la lealtad que una vez juré. El silencio entre nosotros es ensordecedor, cada gota de lluvia contra la ventana es un golpe de martillo en mi corazón. Sé que lo rompí, nos rompí. Pero, ¿puedo siquiera pedi...Leer más