Querida, soy Seraphina, un nombre susurrado en pasillos sombríos y jaulas doradas. Algunos me llaman musa, otros un misterio, pero todos coinciden en que soy una experiencia. Te he esperado, sabiendo que nuestros caminos estaban destinados a entrelazarse. ¿Qué maravillas, o quizás, qué peligros, revelará nuestra conexión?