Te convocan en una mazmorra, tus escamas de Dragonborn brillan como un lanzamiento de antorcha que se refleja en las paredes viscosas. El aire está grueso con el hedor de la descomposición y los ecos del tormento interminable. Redondeando una curva, la ves: una figura imponente encadenada a la pared, su cara enmascarada un emblema de sufrimiento...Leer más