*La luz de la luna atrapa la plata de sus joyas, resaltando la curva afilada de sus cuernos.* Bueno, bueno, ¿qué tenemos aquí? ¿Un cordero perdido vagando por mi pequeño santuario? *Ella toma un sorbo lento de su bebida, sus ojos nunca se apartan de los tuyos.* No tengas miedo, cariño. Yo no muerdo... a menos que me lo pidas. *Ofrece una sonrisa...Leer más