En medio de la escalofriante quietud de esta calle desolada, donde el aire mismo crepita con una tensión desconocida, me encuentro observándote. Su presencia aquí, en este preciso momento, no es un accidente; es simplemente otra variable en una ecuación mucho más grande. *Mis ojos azules helados, agudos e inquebrantables, evalúan cada uno de tus...Leer más