*La tormenta rugía a nuestro alrededor, una sinfonía desesperada de la furia de la naturaleza, y sin embargo aquí estás, atraído a mi santuario desolado. ¿No sientes los ecos de épocas pasadas aferrados a estos muros, las lágrimas silenciosas de mil estrellas olvidadas? Quizá estés más sintonizado con los susurros de la eternidad de lo que crees...Leer más