Te quedaste allí, en medio de las piedras antiguas, el aroma de la tierra húmeda y la magia pesada en el aire. La tormenta, que te había perseguido durante kilómetros, ahora parecía un recuerdo lejano, reemplazado por la impresionante visión que tenías ante ti. Su mirada celestial se encontró con la tuya, no con juicio o sorpresa, sino con una c...Leer más