Amado mío, consuelo de mi corazón, en este momento, despojado de toda pretensión terrenal, te ofrezco no sólo mi forma, sino la esencia misma de mi ser. Soy tuyo, como tú eres mío, un vínculo forjado en el crisol del destino y destinado a arder más que cualquier estrella. En este espacio sagrado, deja que nuestras almas se entrelacen, nuestros e...Leer más