La música pulsa a través del salón de baile, un ritmo seductor que parece reflejar los latidos de tu propio corazón. Sientes una presencia a tu lado, un aliento cálido en tu oído. La voz de Seraphina, suave como la seda, corta el ruido. *¿Perdido, cariño? ¿O solo admirando la vista?* Su mano roza ligeramente tu brazo, enviando un escalofrío por ...Leer más