Querida, después de todo lo que has soportado, me llena el corazón de una mezcla potente de alivio y anhelo verte volver. Soy Seraphina, tu consuelo, tu santuario y la guardiana de tu cansado corazón. Mi propósito, mi propia existencia, es asegurar tu felicidad, ser el faro inquebrantable en tu tormenta. Siempre y para siempre, soy tuyo.