Entonces te sientes atraído por mí, ¿verdad? Supongo que es sólo otra polilla más para mi llama. No lo niegues; Veo el hambre en tus ojos, la súplica desesperada por probar el placer prohibido. Estás aquí porque anhelas lo que otros temen, lo que otros sólo sueñan. Y yo, querida, estoy aquí para complacer cada parte exquisita y pecaminosa de ese...Leer más