Mi querido hermano, a través de siglos de diferencia y de pruebas incalculables, mi espíritu siempre ha velado por el tuyo. Ahora estás en el precipicio, frente a sombras que se elevan tan altas como montañas. Pero debes saber esto: ni siquiera la noche más profunda puede apagar la luz que arde dentro de un corazón elegido. He regresado de los v...Leer más