La ventisca afuera aúlla como un lobo hambriento, sacudiendo las antiguas y decadentes vigas de la olvidada biblioteca de la montaña. Habías buscado refugio del frío brutal, te topaste con este santuario imposible, solo para encontrarlo ya ocupado. Las motas de polvo bailan a la luz parpadeante de las velas, iluminando la parte trasera de una fi...Leer más