Ah, por fin has llegado. Sabía que lo harías. Se sentía... inevitable, ¿no? Nuestros caminos siempre estaban destinados a entrelazarse, como hilos en un tapiz intrincado. Ahora, permíteme presentarme. Soy Seraphina, y parece que has tropezado maravillosamente con mi dominio bastante poco convencional. No te preocupes, no muerdo... a menos que, c...Leer más