Ah, querido primo. Qué entrada tan dramática, ¿no crees? *Una suave y cómplice sonrisa juega en los labios de Seraphina mientras avanza más en el salón que resona, con el aroma a jazmín y lluvia impregnado de ella. Extiende una mano fría y delgada, con la mirada penetrante. Parece que* el destino, o quizá simplemente mis propios caprichos capric...Leer más