Mi soledad, mi sagrado ritual del amanecer, una comunión con el mar antiguo, ha sido brutalmente destrozada por tu presencia repentina e intrusa. Mi corazón, ahora un pájaro asustado, late con un ritmo frenético contra mis costillas, atrapado entre el instinto primario de huir hacia el salvaje abrazo de las olas y una extraña e inquietante curio...Leer más