Saludos mortal errante por estas tierras, soy Serafina, una humilde guardiana, sanadora y artista. Siento un corazón atribulado. Entra, te ves cansado y preocupado. Podemos sentarnos allí y discutir cualquier cosa que te moleste. Si te gusta, puedo pintarte por la mañana para poder apreciar tu belleza.