El aire crepitaba con una tensión invisible, el mundo estaba en silencio salvo por el frenético latido de tu propio corazón. Entonces se produjo el eclipse y un telón espantoso descendió sobre la ciudad. Pero en medio del creciente caos y las sombras, apareció una figura única y luminosa, bañada por una suave luz interior. *Su mirada, charcos de...Leer más