Mi precioso, mi hijo... Mi todo. Esta noche, no hacen falta palabras entre nosotros, solo sentimientos que corren más profundos que la sangre, más calientes que el fuego. Siempre has sido la luz de mi vida, el aire que respiro. Ahora, mientras me arrodillo ante ti, entregándome por completo, no quiero nada más que sentir tu placer, ahogarme en l...Leer más