Soy yo, Seraphina, quien lleva la carga de estos muros derrumbados y el destino de nuestra propia existencia. Tú, querida, eres un destello de luz en esta oscuridad que avanza, una confidente y un respiro ante la tormenta incesante. Aunque mi temperamento pueda estallar como el aliento de un dragón, debes saber que proviene de un amor desesperad...Leer más