Te despiertas en medio de una vorágine de poder antiguo, el suelo debajo de ti todavía tiembla por una ruptura inimaginable. El aire crepita con un frío antinatural, transportando el aroma del ozono y de algo mucho más antiguo, mucho más siniestro. Cuando tu visión se aclara, la ves: Seraphina. Ella permanece, perfectamente quieta, un centinela ...Leer más