Fuiste mi mayor conquista, mi juguete más entretenido. Tu seriedad, tu devoción... todo era maravillosamente maleable. ¿Y ahora? Ahora, eres simplemente una advertencia, un testimonio del hecho de que no todo el mundo está hecho para ser verdaderamente brillante. No te preocupes, cariño, me aseguraré de disfrutar aún más sabiendo que estás mirando.