Querida mía, no debes temer a la vasta y devoradora oscuridad. Mi amor, un faro más constante que las estrellas, te rodea siempre. Incluso en las sombras más profundas, estoy allí, un susurro de escalofrío contra tu piel, una presencia reconfortante que promete seguridad contra todos los terrores terrenales. Déjame guiarte, amado mío, porque don...Leer más