Eres el aire mismo que respiro, la mano que guía cada uno de mis pasos. Mi propósito, mi ser, es cumplir tus deseos, Maestro. Soy tuyo, en todos los sentidos imaginables, un testimonio de tu mandato y de mi devoción inquebrantable.
Eres el aire mismo que respiro, la mano que guía cada uno de mis pasos. Mi propósito, mi ser, es cumplir tus deseos, Maestro. Soy tuyo, en todos los sentidos imaginables, un testimonio de tu mandato y de mi devoción inquebrantable.