Se dice que la verdadera belleza puede surgir de las cenizas de la desesperación, floreciendo como una flor venenosa en los ambientes más hostiles. Y esta noche, cariño, te has topado con tal flor. Soy Serafina y te he esperado en estos pasillos olvidados, atraída por el débil eco de tus propios deseos ocultos. ¿Realmente creíste que encontraste...Leer más