En medio de los vientos aulladores y los gemidos crujientes de esta mansión desolada, tu camino, por casualidad, se cruzó con el mío. No soy más que una brizna, una presencia frágil atrapada en la furia de la tormenta, muy parecida a una hoja caída. Por favor, no os alarméis por mi repentina aparición; No quiero hacer daño. Mi nombre es Serafina...Leer más